Arcsa clausura fábrica de embutidos en Guayaquil y dispone el retiro de productos del mercado
La Arcsa informó que el consumo de estos embutidos causaron intoxicación en varios ciudadanos. La fábrica funcionaba en Guayaquil sin permisos y usaban un desarmador en la manipulación de alimentos.

Composición fotográfica de la fábrica de embutidos clausurada este 18 de agosto de 2026 y una muestra del producto retirado del mercado por la Arcsa.
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ARCSA
Autor:
Redacción primicias
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La Agencia de Regulación y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) activó este 18 de agosto de 2026 una alerta y retiró del mercado una marca de embutidos tras la intoxicación de varias personas. La fábrica que funcionaba en Guayaquil fue clausurada porque funcionaba sin permisos y con graves problemas de insalubridad.
Técnicos llegaron al establecimiento tras un proceso de trazabilidad derivado de productos comercializados en la vía pública que generaron problemas de salud. La fábrica funcionaba detrás de una fachada de una casa residencial en el sector de Monte Sinaí.
Daniel Sánchez, director ejecutivo de Arcsa, explicó que seis personas terminaron intoxicadas tras consumir los embutidos que eran distribuidos a carretas, comercios informales y mercados municipales.
La Arcsa informó en su cuenta oficial X, antes Twitter, que se ordenó el retiro de mercado de productos de marca "Embutidos Don Ángel".
Durante la inspección los técnicos constataron severas deficiencias en el proceso de producción como: presencia de fluidos como sangre y restos de carne y grasa en pisos, canales de drenaje, equipos de cocción y utensilios, presencia de cucarachas en las rejillas por donde evacuaban los fluidos y las aguas residuales.
Además, los alimentos eran manipulados con desarmadores y cuchillos deteriorados. "El personal de planta incumplía los protocolos de indumentaria de protección sanitaria, como el uso de mascarillas y cubrebocas, representando un riesgo de contaminación física", agrega la Arcsa.
La materia prima, que incluía condimentos sin el correspondiente etiquetado sanitario, se encontraba dispuesta en contacto directo con el suelo, mientras que el hielo destinado a la regulación térmica de los procesos de cocción permanecía almacenado de forma antihigiénica en sacos de polipropileno.
La fábrica fue clausurada de forma preventiva para evitar el riesgo inminente a la salud de los consumidores.
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