Asistencia humanitaria con saldo en rojo en Ecuador: Gestión de Riesgos se declara en emergencia
Por el fuerte temporal, hay 22 fallecidos y 62.468 familias esperando atención. Mientras la capacidad del organismo de socorro es “limitada”, el stock de ayuda se acaba y los pronósticos señalan que las lluvias seguirán hasta mayo.

Vecinos del recinto La Delia, de la parroquia Pimocha, en Babahoyo, cocinan en una olla común el 27 de febrero del 2025, en el segundo día a la intemperie al filo de la carretera San Juan-Babahoyo.
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La ayuda humanitaria no abastece para los damnificados por las fuertes lluvias que enfrenta el país. La cantidad de albergues, víveres o colchones tiene saldo rojo, mientras el organismo encargado de socorrer a las víctimas, la Secretaría de Gestión de Riesgos, se declaró en emergencia el viernes 28 de marzo de 2025.
Los últimos reportes de afectaciones revelan que hay 62.468 familias que no han recibido asistencia humanitaria y que Gestión de Riesgos solo cuenta con un stock de 12.266 kits de alimentos para un periodo de tres a 15 días, esto sin considerar los efectos del temporal en los meses de abril y mayo, lo que aumentaría el déficit de ayuda para las víctimas.
“En línea con la respuesta humanitaria, las capacidades operativas y técnicas de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos se encuentran limitadas, lo que impide brindar una atención integral y eficaz a la población afectada”, advierte el informe técnico de esa entidad.
El director de Asistencia Humanitaria, Emerson Benítez; el subsecretario de Preparación y Respuesta ante Eventos Adversos, Julio Celorio; y la subsecretaria General de Gestión de Riesgos, Andrea Hermenejildo, firmaron el documento que recomendó al director nacional de Gestión de Riesgos, Jorge Carrillo, la inmediata declaración de la emergencia institucional por al menos 60 días.
Desde el 1 de enero hasta el 27 de marzo de 2025, en Ecuador se han presentado 2.071 situaciones de riesgo por las fuertes lluvias, que han cobrado la vida de 20 personas, otras 98 resultaron heridas, 119.595 personas fueron afectadas y 35.388 viviendas sufrieron daños.
La mayoría de los eventos adversos derivados del temporal corresponde a deslizamientos de tierra (826), inundaciones (819), colapsos estructurales (116), socavamientos (108), vendavales (91), aluviones, (61), hundimientos (35), granizada (8), tormentas eléctricas (6), entre otros.
Para atender a los damnificados de estos eventos, la Secretaría de Gestión de Riesgos ha entregado 211.756 bienes de asistencia humanitaria distribuidos de la siguiente manera:
- Artículos alimentarios: 5.481 kits de alimentos para una familia compuesta por cuatro integrantes para 15 días y 5.775 kits de primera respuesta humanitaria para tres días.
- Artículos no complementarios: 1.233 camas, 1.455 cobijas, 524 colchones, 219 juegos de sábanas, 2.001 almohadas, 2.607 kits de dormir, 242 mosquiteros, 319 kits de vajillas y 4 cocinetas.
- Artículos de higiene: 1.933 kits de aseo personal para una familia compuesta por cuatro integrantes.
- Saneamiento y acceso a agua segura: 79 kits de limpieza, 2 kits de manejo comunitario de agua, 8.560 purificadores, 33 tanques de 2.500 litros y 178.538 sachets de cloro.
- Otros insumos: 785 bases para tanques.
En total, 129.358 personas en el país han sido atendidas en las 24 provincias, 195 cantones y 673 parroquias afectadas por las fuertes lluvias. Las provincias que han recibido mayor asistencia humanitaria han sido El Oro, Manabí, Esmeraldas, Guayas, Los Ríos, Pichincha, Loja y Santa Elena.
“Es imperativo proporcionar asistencia técnica a los 99 comités de operaciones de emergencia (COE) activos”, recalca Gestión de Riesgos y menciona como prioridad la contratación inmediata de 46 profesionales con experiencia en emergencias para reforzar la capacidad de respuesta en las zonas afectadas.
Además, la entidad busca con la declaratoria de emergencia -que exime del cumplimiento de plazos para las compras públicas-, la adquisición de 22 camionetas doble cabina 4X4 y 8 camiones de seis toneladas para la movilización de bienes y artículos de primera necesidad a las zonas de desastre.
“La mayoría de las unidades vehiculares ha alcanzado su vida útil, lo que dificulta la atención simultánea en múltiples territorios y, en consecuencia, reduce nuestra capacidad de respuesta”, señala Gestión de Riesgos para justificar la emergencia institucional.

Categoría 4, nivel de desastre
Por la magnitud de las lluvias y el grado de afectaciones, la Secretaría de Gestión de Riesgos ubicó al país en la categoría 4 de los protocolos de amenazas, lo que corresponde al nivel de ‘desastre’, estado previo a la situación que se califica como catástrofe.

El nivel 1 representa la urgencia, los niveles 2 y 3 corresponden a emergencia (local-cantonal y provincial), el nivel 4 a desastre y el nivel 5 a catástrofe, según el manual de la Secretaría de Gestión de Riesgos, basado en la Estrategia Internacional de las Naciones Unidas para la Reducción de Desastres (Unisdr).
La categoría 4 o la declaración de desastre implica “la interrupción grave en el funcionamiento de una comunidad, en alguna escala, debido a la interacción de eventos peligrosos con condiciones de exposición y vulnerabilidad que conllevan pérdidas o impactos ya sean humanos, materiales, económicos o ambientales”.
La categoría de “catástrofe” supone una situación en la que resultan insuficientes los medios y recursos del país y se requieren la ayuda internacional.
En una resolución del 24 de febrero de 2025, la Secretaría de Gestión de Riesgos declaró primero la alerta roja en seis provincias (El Oro, Esmeraldas, Guayas, Manabí, Los Ríos y Santa Elena), mientras que dispuso la alerta naranja en otras seis provincias (Azuay, Bolívar, Chimborazo, Cotopaxi, Loja y Santo Domingo de los Tsáchilas). Con alerta amarilla se declaró a otras 12 provincias.
No obstante, la entidad declaró luego la emergencia regional por época lluviosa debido a los impactos generados en personas, viviendas, servicios básicos e infraestructura específicamente en las provincias de Guayas, Los Ríos, Manabí, El Oro, Esmeraldas, Santa Elena, Loja y Azuay.
La Ley Orgánica para la Gestión Integral del Riesgo de Desastre determina que “la declaración de desastre permite y habilita una declaratoria de emergencia institucional con fines de contratación pública”.

Lluvias hasta mayo
Los informes de comportamiento climático emitidos por el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) determinan que “la intensidad de las lluvias se seguirá manteniendo durante los meses de abril y parte de mayo de 2025”, señala la Secretaría de Gestión de Riesgos.
De acuerdo con el comportamiento histórico -sostiene la entidad- “los meses de febrero, marzo y abril concentran los picos más altos de lluvia, lo que refuerza la necesidad de monitoreo continuo para anticipar y mitigar posibles impactos”.
El análisis del Inamhi determinó que febrero de 2025, según los registros históricos de precipitaciones, se ubicó entre los tres febreros más lluviosos en los últimos 50 años, en varias localidades de la Costa y de la Sierra, como Guayaquil, Loja y Quito.
“El funcionamiento permanente del monitoreo es una necesidad primordial para asegurar el seguimiento de las condiciones meteorológicas a escala nacional y permita la toma de decisiones preventivas”, concluye Gestión de Riesgos.
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