Estados Unidos deportó a Venezuela a presunto torturador Rafael Quero Silva, quien operó durante el gobierno de Nicolás Maduro
Quero Silva comandó un destacamento de la Guardia Nacional Bolivariana en Barquisimeto, Venezuela, donde supuestamente supervisó directamente la tortura de al menos 74 manifestantes pacíficos.

Fotografía cedida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos donde aparece el excoronel de la Guardia Nacional Bolivariana Rafael José Quero Silva.
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EFE / ICE
Autor:
Redacción Primicias / EFE
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Estados Unidos deportó a Venezuela a Rafael José Quero Silva, un excoronel de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) acusado de participar en la detención y tortura de decenas de opositores políticos durante el gobierno de Nicolás Maduro, anunció el miércoles 26 de agosto el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Quero Silva fue detenido por agentes de ICE en febrero de 2025 en el sur de Florida y deportado el pasado 18 de agosto, aunque ICE hizo el anuncio oficial el miércoles.
El venezolano había ingresado a Estados Unidos en junio de 2016 por el Aeropuerto Internacional de Miami y no volvió a salir del país, explicó ICE en un comunicado.
Antes de llegar a Estados Unidos, detalla el comunicado, Quero Silva comandó un destacamento de la GNB en Barquisimeto, donde estuvo involucrado y tenía conocimiento del uso excesivo de la fuerza, las detenciones y las torturas de manifestantes contrarios a Maduro.
Informes citados por ICE señalan que en 2013 Quero Silva supervisó directamente la tortura de al menos 74 manifestantes pacíficos.
Durante su detención, los opositores fueron sometidos a descargas eléctricas, golpes con bastones y botellas de agua congeladas, amenazas de violación y otras formas de abuso físico, psicológico y sexual, agrega el comunicado.
ICE señaló que desde 2003 ha detenido a más de 520 personas por violaciones de derechos humanos bajo distintas leyes penales y migratorias y ha obtenido órdenes de deportación y expulsado del país a 1.178 presuntos violadores de derechos humanos y crímenes de guerra.
Además, ha facilitado la salida de otros 208 y emitido más de 80.000 alertas sobre posibles responsables de abusos contra los derechos humanos.
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