¿Las propuestas de Daniel Noboa y Luisa González para el sector eléctrico pondrán fin a los cortes de luz?
En octubre de 2025, Ecuador podría volver a vivir cortes de luz si no se concretan los proyectos para instalar nueva generación eléctrica. Pero terminar con la crisis a mediano y largo plazo requiere de acciones estructurales, dicen expertos.

Foto referencial de un trabajador de CNEL EP.
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Las intensas lluvias han permitido que las hidroeléctricas en el Ecuador trabajen a plena capacidad evitando cortes de luz en lo que va de 2025.
Así, las hidroeléctricas cubrieron el 85% de la demanda de energía en marzo de 2025, mientras el embalse de Mazar, el más importante para el sector eléctrico, sigue lleno.
A las 12:00 del 2 de abril de 2025 el reservorio (que alimenta a Paute, el principal complejo hidroeléctrico de Ecuador) se mantenía en su tope máximo de 2.153 metros sobre el nivel del mar.
Lo anterior ha hecho que se aleje el fantasma de los apagones en abril de 2025, un escenario distinto a igual mes del año pasado, cuando una severa sequía llevo al país a vivir cortes de luz severos y generalizados.
Pero el buen momento del sector eléctrico podría cambiar en octubre de 2025, cuando empiece el estiaje en la cuenca oriental, donde están ubicadas las principales hidroeléctricas del país, lo que reduciría drásticamente su operación.
En 2024, el déficit de Ecuador era de 1.080 megavatios de potencia, según el operador estatal de energía Cenace. Sin embargo, los escenarios hidrológicos se quedaron cortos y el déficit llegó a sobrepasar los 2.000 megavatios en los peores meses de la sequía: octubre y noviembre.
El gobierno de Daniel Noboa lanzó contrataciones de emergencia para atender esa necesidad y entre agosto, noviembre y diciembre de 2024 firmó 10 contratos para comprar y/o alquilar 1.200 megavatios de electricidad.
Pero los contratos han tenido problemas. De los 10 contratos, solo 300 megavatios están operando. Son las tres barcazas alquiladas a Karpowership.
Otros tres contratos para instalar 532 megavatios se dieron de baja porque la empresa Worlding no presentó garantías.
El resto de contratos tienen retrasos. Por ejemplo, la empresa estadounidense Progen que debe instalar 150 megavatios en Quevedo y El Salitral ofreció empezar pruebas de algunos generadores a mediados de abril de 2025. El plazo inicial para poner en marcha estos dos sistemas era noviembre de 2024.
Pero lo que sí logró el Gobierno fue destrabar al proyecto eólico Villonaco III de 110 megavatios para que el Consorcio Cobra comience su construcción, un proyecto que estaba paralizado desde 2020. Para eso, firmó una adenda a su contrato. Además, puso en marcha a la central hidroeléctrica Alluriquín de 204 megavatios, la más grande del proyecto hidroeléctrico Toachi Pilatón.
Pero eso aún no es suficiente para alejar el fantasma de los apagones.
El consultor en hidroelectricidad Ricardo Buitrón dice que el escenario de Ecuador podría complicarse porque Colombia, que provee de electricidad a Ecuador, tiene períodos de estiaje en los meses de julio a octubre y de enero a marzo, que coinciden parcialmente con la sequía en Ecuador, que va de octubre a marzo.
Incluso, la empresa pública de agua de Cuenca Etapa ha previsto que la sequía podría empezar antes, a partir de junio de 2025.
"Si este año hay estiajes más severos estamos en problemas", dice el consultor en hidroelectricidad, Ricardo Buitrón.
De ahí que el siguiente gobierno tiene pocos meses para incorporar la nueva generación eléctrica que falta y evitar nuevos cortes de luz. Y aun así, superar la crisis eléctrica a más mediano y largo plazo requiere de más acciones.
Además, frenar los apagones no el único reto del siguiente presidente de Ecuador. Está de por medio, además, el riesgo que supone la erosión del río Coca para la mayor central hidroeléctrica del país, Coca Codo Sinclair.
La erosión podría afectar a las obras de captación de la hidroeléctrica, lo que supondría dejarla fuera de funcionamiento y, con ello, el país podría dejar de contar con 1.500 megavatios de potencia.
Qué proponen los candidatos
El 13 de abril de 2025, Luisa González, candidata por alianza Revolución Ciudadana (RC) - RETO; y Daniel Noboa, presidente - candidato por la Acción Democrática Nacional (ADN), se enfrentarán una segunda vuelta electoral para definir al presidente de la República para el período 2025-2029.
La situación del sector eléctrico es parte de sus planes de Gobierno. ¿Qué plantean?
Noboa presentó en 2024 el Plan Maestro de Electricidad que delinea la hoja de ruta para los próximos años en el sector.
El plan dice que hasta 2032 hay que poner en marcha 7.404 megavatios nuevos para evitar cortes de luz en Ecuador. La propuesta es generar una parte de esa generación con inversión pública, pero la mayor parte, el 76% o 5.593 megavatios, provendrá de iniciativa privada o de alianzas público privadas.
Además, dice que fomentará la autogeneración de energía por parte del sector privado y la integración de excedentes a la red integrada nacional, que plantea la Ley Orgánica de Competitividad Energética aprobada en su actual gobierno.
En cambio, Luisa González apuesta por un modelo más estatal para el sector eléctrico donde se recupere la gestión de las hidroeléctricas como sector estratégico del país. Además, habla de garantizar a todos los ecuatorianos el acceso a energía confiable
Otro eje para el sector eléctrico es avanzar en el cambio de la matriz energética y productiva del Ecuador, enfatizando en la demanda de energías alternativas para incentivar el cambio de patrones de consumo.
Por ejemplo, dice que fomentará el uso de cocinas de inducción y sistemas de agua caliente eficientes, el uso de carros eléctricos.
Es una propuesta que ya se fomentó cuando su partido ocupó el poder entre 2007 y 2017. En los temas de movilidad, incluso habla de la construcción de un tren eléctrico de carga y pasajeros
¿Alcanzan las propuestas para superar la crisis?
Más allá de los planes a largo plazo de los candidatos, si el estiaje que se espera para finales de 2025 es más severo que en 2024, habrá que tomar medidas urgentes, explica el consultor en electricidad Ricardo Buitrón.
Entre ellas, programación de cortes de luz para preservar los embalses de Mazar y Amaluza, promover campañas de ahorro de electricidad, salidas de cargas no indispensables y una política tarifaria para que el que más consume más pague, entre otras.
No son propuestas que estén en los planes de gobierno de los candidatos, porque son políticamente sensibles, pero que tendrán que tomarse si la sequía es severa, dice Buitrón
Marco Acuña, coordinador del Consejo Consultivo de la Ingeniería y Economía, que reúne expertos económicos y del sector eléctrico, dice que es prioritario recuperar el parque térmico. Para ello se requiere inversión privada y para atraerla hay que fortalecer la institucionalidad del sector eléctrico.
Acuña dice que quien dirija el sector debe ser un profesional con experiencia en el sector.
Está de acuerdo con las propuestas de ir a concesiones y alianzas público privada para promover proyectos hidroeléctricos como Santiago y Cardenillo, impulsar transmisión eléctrica y comenzar la línea de interconexión de alto voltaje con Perú.
Un tema pendiente es reducir las pérdidas de electricidad en las empresas de distribución, que son cuantiosas, de casi el el 30%, especialmente en la empresa estatal de distribución CNEL.
Otro desafío es establecer nuevas tarifas eléctricas, pues las actuales tienen subsidio, lo que deja sin recursos al Estado para realizar las inversiones en el sector. El subsidio ocurre porque durante el Gobierno de Rafael Correa se dispuso dejar por fuera de la tarifa los costos de inversión en la construcción de proyectos de generación de electricidad.
El consultor Ricardo Buitrón dice que otra tarea pendiente es actualizar el Plan Maestro de Electrificación porque en este constan proyectos como Cardenillo y Santiago, pero ambos están ubicados en la cordillera oriental donde hay estiaje cuando existe sequía en el complejo Hidroeléctrico Paute. "Es decir, en estiaje poco ayudarían ambos proyectos", dice Buitrón.
Eso haría necesario construir más centrales termoeléctricas para compensar su salida de operación cuando hay sequía.
En todo caso, Buitrón coincide en que sea quien sea el que gane las elecciones presidenciales la ampliación de generación para suministro de electricidad estará principalmente en manos privadas porque el Estado no tiene ahora los recursos.
De ahí que, según Buitrón, fortalecer la institucionalidad del Estado y promover un marco legal que dé seguridad jurídica a la empresa privada para implementar procesos de concesión adecuados y que no fallen como han fallado otros en el pasado son acciones prioritarias.
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