¡Furor por las uvas! Santa Elena produce 300.000 cajas por año
En la provincia de Santa Elena se cultivan uvas de alta calidad como la Jack Salute, Red Globe, Arra 15, Allison, Crimson y Sugraone. Aquí ya se trabaja en la elaboración de vinos de exportación.

Melissa Quimi Balón vende uvas al pie de la carretera que conecta a Guayaquil con Salinas, cerca de la comuna El Azúcar, en Santa Elena.
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El cultivo de uvas en la provincia de Santa Elena ha logrado un alto potencial comercial, lo que abre las posibilidades de que más empresas empiecen a crecer exponencialmente en su producción y, a futuro, apuntar a la elaboración de varios productos con los derivados de la fruta, como el vino.
Actualmente, el cultivo de esta fruta se realiza de manera privada, es decir, existen empresas productoras que, según cifras del Ministerio de Agricultura, trabajan en un total de 205 hectáreas de siembra de cultivos en la península. La producción, en su mayoría, aún se comercializa localmente.
En Santa Elena existen tres grandes empresa agrícolas productoras: Sereje, San Carlos y San Lucas.
Alfonso Basilio Quirumbay lleva cuatro años y medio trabajando como jefe de campo del cultivo de uvas en la empresa San Carlos, una compañía privada ubicada en la comuna El Azúcar, al sur de la provincia de Santa Elena.
Asegura que en el sitio se siembra la uva Jack Salute, cuyas características más notorias frente a las tradicionales es su color, que adquiere un tono rojizo, y su sabor es dulce. El cultivo lo realiza en un área de 48 hectáreas, donde participan 45 personas en la zona de producción.
Su jornada empieza desde las 07:00 y termina a las 16:00. Durante ese tiempo tienen que agregar fertilizantes para contrarrestar las plagas y la vigilancia de un óptimo sistema de riego, para garantizar que la fruta alcance las medidas exactas de su desarrollo, que van desde los 24 a 26 milímetros.

"La razón por la que trabajamos con este tipo de uvas es porque se apega al clima de Ecuador, ya que recibimos la raíz desnuda desde Perú, acá nos encargamos del proceso de sembrado, utilizando técnicas como subir la planta en ‘L’ para que crezcan los cargadores y las vallas, que no es otra cosa que las semillas como normalmente los conoce la ciudadanía”, comentó Basilio.
También existen otros tipo de uvas como Red Globe, Arra 15, Allison, Crimson y Sugraone, esta última adquiere un color verde y su sabor también es dulce y se las puede observar en los mercados de Ecuador.
Una vez realizado este proceso, los cargadores pueden tardarse hasta 12 meses para recibir la cosecha, pero entre las metas está aprovechar las bondades del clima ecuatoriano, que permite sembrar hasta cuatro veces al año.

Actualmente la cantidad de racimos que pueden salir de una sola planta en esta empresa oscila entre 40 y 60, dando un total de 5.000 cajas listas para la distribución en el comercio local.
Sin embargo, existen otras empresas agricultoras en el territorio peninsular, como Pura Vida, que en los periodos de mayor movimiento han contratado a 450 jornaleros de comunidades de Chanduy, Zapotal, Colonche y Atahualpa, con una producción que llega a 300.000 cajas al año.
También existen compañías que trabajan con filiales extranjeras como San Lucas, que les permite exportar el producto a otros países, entre ellos al continente europeo.
Las uvas benefician al comercio local
Al igual que los agricultores de uvas, esta actividad les permite generar más empleos indirectos, como los vendedores ambulantes que están al pie de la carretera que conecta a Guayaquil con Salinas, cerca de la comuna El Azúcar.
Son cerca de 10 familias que se dedican al negocio de vender la fruta en quioscos armados de madera y llamativas gigantografías que promocionan el producto.
Melissa Quimi Balón es una de ellas y cuenta que durante los fines de semana hay más movimiento comercial. Sin embargo, la cifra de vendedores se duplica en los feriados.
“Nosotros salimos todos los días, porque es un negocio rentable. Nos visitan muchas personas por nuestros precios económicos, uno de los productos más apetecidos por mis clientes es la uva verde, conocida como la chilena, que se siembra aquí, en el Azúcar”.
Melissa Quimi Balón, comerciante de uvas.
Ella asegura que su sabor dulce característico y sin pepa hace que los conductores se detengan y adquieran el producto a USD 1 en funditas y hasta de USD 2,50 en bandejas plásticas.
“Nosotros nos adaptamos a la economía de nuestros clientes, por eso no tenemos problemas” argumentó la comerciante.

Sin embargo, las fuertes lluvias registradas en la provincia han provocado que algunos negocios se derrumben y que algunos comerciantes ya no salgan a vender sus productos.
“Con lluvia todo se dificulta, nadie circula en su vehículo con calma como para hacer las compras, además que a nosotros también se nos complica la movilización”, expresó.
Las bondades de la fruta
Según estudios realizados por laboratorios internacionales, como el de la Universidad de Western New England, en Springfield (Massachusetts), las uvas en sus diferentes variables cultivadas en el mundo, producen diferentes fuentes de vitaminas, como la A, C, D, E, K, B-1, B-2 y B-6, además de minerales como el cobre y el magnesio.
Entre sus beneficios más notables para la salud se destacan mejoras en el sistema digestivo para las personas que sufren de estreñimiento, también contribuyen positivamente al sistema cardiovascular y son importantes para la prevención general de enfermedades, ya que es esencial para la protección contra el daño celular.

Los proyectos a futuro de las uvas en la península
La elaboración de vino es un proyecto en el que trabaja la empresa San Carlos desde hace cuatro años, comentó Alfonso Basilio. Esta propuesta busca incrementar las posibilidades de ganancia para la compañía, ya que su objetivo principal es la exportación a mercados internacionales.
“Este un proyecto muy grande, ojalá todo nos vaya bien, el problema que enfrentamos son los permisos, ya que, para adquirir la planta de Perú, nos piden un montón de trámites”, comentó

Otro de los retos que enfrentan tiene que ver con la naturaleza, ya que la implementación de una especie de uva destinada para el vino debe adaptarse al clima ecuatoriano.
“Para ese proyecto hemos destinado una hectárea, ahí monitorearemos el crecimiento de la planta y si todo sale bien, seguiremos avanzando con más producciones”, finalizó el agricultor.
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