Siete claves para impartir educación financiera a los más pequeños del hogar
Desde los cinco años, los padres ya pueden enseñar a sus hijos sobre el valor del dinero y cómo ahorrar para comprar el juguete que desean. Dos expertas en Ecuador dan sus consejos sobre educación financiera.

Mila, de cinco años, coloca unas monedas en su alcancía el 4 de abril de 2025 para un viaje a Galápagos.
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PRIMICIAS
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¿Saben sus hijos el valor del dinero? Es una pregunta que no todas las familias pueden responder, y que apenas empieza a tomar relevancia en las escuelas de Ecuador, siendo clave para la formación de los adultos responsables.
"En los lugares en los que he ejercido como docente no se enseña educación financiera. En realidad es en los últimos años en que se ha puesto énfasis en la importancia de esta materia y apenas ahora se está implementado en algunas instituciones educativas", señala Elizabeth Mera, docente de una escuela en Quito.
En las aulas, la materia de educación financiera recién se empezó desde 2024, junto con otras materias como Cívica. La capacitación de los profesores no fue a fondo y por ello, la tarea principal está en los hogares.
La guayaquileña Caterine Pesantes es madre de una niña de cinco años de edad. A diferencia de muchos, esta mujer sigue los ejemplos de sus padres que, a temprana edad, le crearon una cuenta bancaria donde la animaban a ahorrar para sus propios juguetes.
¿Cómo educo a mi hija? La clave -responde- es que los niños, por muy pequeños que sean, aprendan el valor del dinero, es decir, que el dinero se obtiene por un trabajo o por un oficio que hacemos.
Por ello, sin decir que es premio o castigo, porque esto no se utiliza en la crianza positiva, "le digo que debe obrar bien, colaborar con tareas mínimas del hogar y así obtendrá recompensa", agrega.
También "es bueno que sepan que los juguetes no vienen del aire ni de los árboles, que son sus padres quienes con el esfuerzo de un trabajo, los compran", sostiene.
Al igual que sucedió en su niñez, ella le compró una alcancía para que su pequeña Paola ahorre.
Los pasos de Caterine parecen llevar la delantera a los de muchas familias ecuatorianas. Pero, ¿lo está haciendo bien?
Empezar a los cinco años
Paola Carolina Aulestia, auditora financiera y mentora en finanzas familiares, dice que las "edades óptimas" para empezar con la educación financiera es de los cinco a los seis años, cuando ellos empiezan a aprender a contar y a hacer "preguntas profundas" a los padres.
Por ejemplo, es el momento para explicarles cuánto cuestan unas vacaciones y qué se puede hacer en casa para ahorrar.
"Muchas de las decisiones que nosotros tomamos en la edad adulta, tienen un trasfondo desde la infancia. Es importante que las decisiones financieras se aprendan desde niños".
Paola Aulestia, experta financiera
De allí que hay adultos que compran por impulso para calmar emociones como enojo o tristeza, lo que lleva a deudas y crisis.
Estas compras emocionales pueden desencadenar incluso la quiebra de negocios o problemas familiares.
Agunos padres, por querer dar lo mejor a sus hijos, incurren en gastos excesivos (como colegios muy caros) que no pueden sostener, afectando la economía familiar.
Esto puede generar heridas emocionales en los niños, quienes comparan su estilo de vida con el de sus compañeros y desarrollan baja autoestima, agrega Aulestia.

Ahorro y metas desde niños
Al momento de educar financieramente a los niños, los expertos dan estos siete consejos:
- Fomentar el ahorro. Usar alcancías o métodos sencillos para que los niños aprendan a guardar dinero. Explicarles que el ahorro es un primer paso para luego aprender sobre inversiones.
- Conocer el dinero. Enseñarles el valor de las monedas y billetes, así como a dar y recibir cambio. Involucrarlos en juegos donde practiquen el uso del dinero.
- Establecer metas financieras. Motivarlos a ahorrar para comprar algo significativo, como un juguete o ropa especial. Enseñarles que tener objetivos financieros ayuda a planificar el futuro.
- Aprender a hacer presupuestos. Si reciben una mesada o ganan dinero vendiendo algo, enseñarles a dividirlo entre ahorro, gasto y otras prioridades. Explicar la importancia de no gastar todo de inmediato.
- Tomar decisiones informadas. Hacer actividades en el supermercado comparando precios y promociones. Ayudarles a diferenciar entre necesidades y deseos.
- Fomentar la generosidad y gratitud. Enseñar que compartir y donar es parte de una buena relación con el dinero
- Darles incentivos. En lugar de darles dinero por capricho, se les puede incentivar con pequeñas responsabilidades, como tender su cama diariamente a cambio de un beneficio. No se recomienda premiar las buenas calificaciones con dinero, sino con incentivos adicionales.
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