San Antonio de Pichincha hace historia y se queda con el título del Campeonato Interparroquial, tras 64 años
San Antonio de Pichincha logró un triunfo histórico, al consagrarse campeón del Torneo Interparroquial de Pichincha, en la categoría senior, después de seis décadas desde la creación del torneo.
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El equipo de San Antonio, el 23 de febrero de 2025.
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Cortesía Julián Plata
Autor:
Redacción Primicias
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El San Antonio no es solo un grupo de jugadores, sino el reflejo de una comunidad que respira fútbol. Compuesto por jóvenes y adultos apasionados por el deporte, los chicos han trabajado arduamente para alcanzar este título.
La Liga Deportiva Parroquial de San Antonio ha jugado un papel clave en la organización y preparación, para que el sueño de muchos jugadores se haga realidad.
Es que el deporte ha sido un pilar fundamental en la comunidad y la Liga Deportiva de San Antonio de Pichincha ha entrenado históricamente en el estadio principal de la parroquia, un espacio que ha visto crecer generaciones de futbolistas. A lo largo de los años, este recinto se ha convertido en un símbolo de identidad y esfuerzo para la comunidad.
En esta temporada, desde la fase de grupos, el equipo demostró calidad y compromiso. San Antonio disputó seis partidos: le ganó de local y visitante a Atahualpa y Guangopolo y empató de local y visitante contra Conocoto. Sumó 16 puntos, terminó en primer lugar y avanzó a la ronda de eliminatorias.
En octavos de final, San Antonio se enfrentó a Calacalí y logró imponerse con solvencia. Sin embargo, el partido dejó una nota amarga para el equipo, ya que Martín Muñoz, el talentoso volante zurdo con la camiseta número 4, sufrió una fractura en su brazo izquierdo, lo que lo dejó fuera de las canchas por más de un mes.
En cuartos de final, el equipo continuó su racha victoriosa al vencer a Tumbaco en un partido lleno de emoción.
En semifinales, San Antonio se midió contra Guayllabamba en un duelo reñido que mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos. El partido terminó con un empate 1-1 en el tiempo reglamentario, lo que llevó la definición en penales.
Fue en este momento donde emergió la figura del 'Suco' Villagrán, el arquero de la selección, quien se convirtió en el héroe del partido al detener dos penales clave. Gracias a su brillante actuación, San Antonio se impuso 4-2 y aseguró su lugar en la final.
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Finalmente, en la gran final contra El Quinche, la tensión y la pasión se hicieron presentes desde el inicio. El partido fue reñido y se mantuvo sin goles hasta que, a falta de 10 minutos para el final, apareció Esteban 'el Coco' Guerrero, el número 10 de San Antonio, para poner el 1-0 y senteciar la victoria.
Con tan solo 23 años, el 'Coco' Guerrero ya ha hecho historia en la parroquia, pues quedó campeón en la Sub 16 y Sub 18 de San Antonio.
Conexión entre el equipo y la comunidad
El fútbol en San Antonio de Pichincha no es solo un deporte, sino un vínculo que une a vecinos, amigos y familias. El equipo de la parroquia ha sido una fuente de alegría y orgullo para todos, y su impacto va más allá de la cancha. Durante los partidos, las familias se reúnen en el estadio para alentar a los jugadores, compartiendo momentos de unión y emoción.
Carlos Barrera, vicepresidente de la Liga Deportiva Parroquial de San Antonio, destaca que los chicos han unido a familias, medios de comunicación y al pueblo entero. Ese apoyo se refleja en cada rincón de la parroquia. Muchos familiares y aficionados mandan a hacer camisetas personalizadas con los nombres de sus jugadores favoritos, para mostrar su orgullo en cada partido.
El fútbol ha impulsado la economía local. Los comerciantes ambulantes venden gorros, pitos y banderas con los colores representativos de San Antonio: rojo, amarillo y blanco. Cada encuentro se convierte en una verdadera fiesta, donde la pasión y el sentido de comunidad fortalecen aún más el espíritu de la parroquia.
Además, el equipo se ha convertido en un referente para la juventud local. Chicos desde los 17 años hasta los 38 pueden participar en la categoría senior. Su historia es un ejemplo de esfuerzo y constancia porque, a lo largo de los años, han mantenido un compromiso inquebrantable con su desarrollo deportivo.
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A pesar de las dificultades, los chicos han sido constantes con sus entrenamientos, dedican tres noches a la semana a mejorar su técnica, resistencia y estilo de juego. Kevin Chico, director técnico del equipo, cuenta que estos entrenamientos nocturnos, que muchas veces requieren sacrificios personales, han sido fundamentales para lograr su evolución y alcanzar el nivel competitivo que hoy ostentan.
Su perseverancia no solo los ha llevado a ser un equipo sólido, sino que también inspira a futuras generaciones a seguir sus pasos. Con cada partido, los jóvenes de la parroquia observan cómo, a través de la disciplina y el esfuerzo, se pueden alcanzar grandes metas.
El equipo ha logrado mantener vivo el amor por el fútbol en la comunidad. El plantel cuenta con 26 jugadores. Fiel a su identidad, el club mantiene una política de selección exclusiva, solo pueden formar parte aquellos nacidos en San Antonio o quienes tengan padres o abuelos originarios de la parroquia. El ingreso no es automático, ya que los aspirantes deben superar exigentes pruebas, donde solo los más talentosos logran asegurarse un lugar en la plantilla.
Una celebración inolvidable
El domingo 23 de febrero de 2025, la comunidad de San Antonio de Pichincha se volcó a las calles para celebrar la victoria de su equipo. El festejo comenzó en el parque principal de la parroquia, donde cientos de personas se reunieron para aclamar a los jugadores.
En medio de la euforia, los campeones se sumergieron en la pila central del parque, un gesto de alegría compartida que se volvió el símbolo del triunfo.
La fiesta continuó en el estadio principal de San Antonio, donde una tarima recibió a los jugadores y a la hinchada. Música, baile y un ambiente de hermandad marcaron la celebración para sellar un día histórico en la parroquia.
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Un legado que trasciende
Este triunfo no solo representa un título, sino un testimonio del espíritu resiliente y unido de San Antonio de Pichincha. Ahora, la parroquia no solo es reconocida por su importancia histórica y cultural, sino también por su pasión y excelencia en el fútbol.
El título de campeón es solo el comienzo de una nueva era para el fútbol en la parroquia. Su gente ya espera con ansias el próximo campeonato de la categoría senior, que se disputará en noviembre de 2026. El torneo se juega cada dos años.
La parroquia de San Antonio de Pichincha, ubicada al norte de Quito, en sus inicios, era una comunidad rural pequeña con calles de tierra y casas de teja dispersas.
Sin embargo, con el paso del tiempo, el desarrollo del comercio y la modernización de la infraestructura han transformado el lugar en una zona en constante expansión.
Actualmente, la parroquia cuenta con una población de aproximadamente 70.000 habitantes y constituye un sector clave de la capital.
*Escrito por Anahí Muñoz, estudiante de periodismo de la Universidad San Francisco de Quito.
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